Nos aproximamos a la semana santa, nuestra semana más importante. La pasión, muerte y resurrección de Jesús ha quedado plasmada en películas, libros, estudios, documentales, que procuran recrear cada detalle de lo sucedido en los últimos momentos de Cristo en la tierra. La película "La pasión de Cristo" es una de ellas y es reconocida como la más cruda por mostrar la detalle lo que sufrió Cristo. Tienes que verla para entender de lo que hablo.
Al ver la crudeza de lo que sufrió Cristo, los azotes, la corona de espinas, la crucifixión, me preguntó ¿Tenía que sufrir y morir de esa manera? ¿Porqué no simplemente murió y resucitó?
Cristo vino cumpliendo las profecías de que el mesías iba a venir a salvarnos. En ese tiempo vivíamos en la ley de Moisés, por las tablas, y el pueblo de Dios estaba perdido, muestra de ello es que su mismo pueblo lo crucificó. Así que la ley de Dios no había sido suficiente para el hombre, necesitaba algo más.
Si la ley fuera suficiente Adan y Eva no hubieran sido expulsados del Edén porque habrían cumplido lo ordenado, pero no fue suficiente ¿Porqué?
Obediencia: Acción de acatar la voluntad de la persona que manda, de lo que establece una norma o de lo que ordena la ley. El hombre no quiere acatar la voluntad de Dios, por esa razón Cristo tenía que venir, sufrir y morir. Lo hizo por su infinito amor por nosotros.
"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" S. Juan 13:34
La forma de cumplir, seguir y predicar la palabra de Dios es con AMOR. Cristo vino para dejarnos esa herencia EL AMOR. Si Adan y Eva hubieran amado a Dios no habrían comido del árbol. Y el amor al padre se practica y perfecciona en el amor al prójimo.
Ama a todos hasta tu vida entregar, esa es la herencia de Dios. Trabaja en tu amor y alimentar el amor de Dios en ti todos los días; hazlo con el pleno convencimiento de que estás dando lo que haz recibido, el amor de Dios a través de su hijo.
Vive tu más grande herencia, el amor de Dios, porque el amor todo lo puede, todo. El amor es la llave a todas las promesas de Dios.
¡Dios te bendiga!
