Este fin de semana se celebra en todos los países Cristianos la llegada de los Reyes Magos. El 6 de enero se ha determinado como el día de celebración de su llegada a conocer al mesías recién nacido y los regalos que le llevaron; pero, ¿Cuál fue el verdadero regalo de los reyes?
Los tres Reyes magos realmente no eran reyes ni magos; se les denominaba popularmente así por su conocimiento en astrología y ciencia que les permitía entender y explicar algunos fenómenos atmosféricos y de la naturaleza. Sus nombres según algunos escritos fueron Melchor, que era de origen europeo y llevó la mirra, Baltasar de Babilonia que llevó el oro y Gaspar de Persia que llevó el incienso.
En su posición de sabios y estudiosos conocieron la profecía del Mesías (Isaías 7:14), de la estrella de oriente (Num 24:15-17) y que nacería en Belen (Miqueas 5:2). Por eso los tres sabían con quién se iban a encontrar, estaban preparados para llevar lo que cada uno necesitaba presentar al Rey recién nacido e iban a recorrer el camino que fuese necesario para encontrarlo y postrarse ante El.
Por eso, estos son los verdaderos regalos que los Reyes Magos nos dejaron:
1. Estudiar las escrituras: Hay que leer un versículo, un capítulo a la vez y hay que pedirle a Jesús en oración que te revele lo que quiere enseñarte.
2. Poner a Jesús en la posición del Rey: El es Rey y nosotros somos sus servidores y como servidores cumplimos lo que El nos ordene.
3. Cada uno debe prepararse y disponerse para darle a Jesús lo que El necesita de nosotros: Jesús te mostrará lo que El necesita que le entregues, seguramente es tu mayor tesoro y es muy valioso para ti.
4. Todos debemos recorrer el camino necesario para encontrarnos con Jesús: Jesús es el camino, un paso a la vez, un día a la vez; lo hacemos en señal de obediencia, adoración y amor. El te dirá que camino recorrer.
Los sabios de oriente eran hombres maduros, sabios por el tiempo dedicado a conocer de Dios; cada uno de nosotros tenemos que recorrer un camino que nos va dando sabiduría y conocimiento de Dios y en el camino iremos presentando ofrendas o riquezas que son importantes que nos despojemos de ellas y le entreguemos al señor.
Cómo nuestro Rey, reconocemos su grandeza y nos postramos en señal de agradecimiento por habernos encontrado. Los tres Reyes magos pudieron verse con Jesús gracias a las señales y conocimiento que Dios les mandó. De la misma forma Jesús te encontró a ti, tú eres importante para El, para Jesús tu eres el REGALO!
Feliz día de Reyes.
¡Dios te bendiga!
