PASTOR JAIME MORA

BLOGGER Y PODCASTER

«Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo será añadido» Mateo 6:33

El plan perfecto

Desde muy joven deseé estar casado, tener dos hijos, una casa, trabajo, era mi plan de vida, el plan a la felicidad. En sueños les puse nombre a mis hijos imaginarios, Jaime Andrés y Daniela. Al llegar a la adolescencia mi sueño no parecía que se fuera a materializar. Frases como "Yo te quiero como amigo" o "Vas a ser un gran novio, pero no eres mi tipo", me hacían dudar que había un plan para mi vida. Le pedí mucho a Dios pero era como si no escuchara, cómo si no le importara. Empecé a pensar que no valía la pena desear algo tanto viendo que nunca se iba a dar.

Así pasaron los años, tomando decisiones a la ligera. Me casé, me separé, quedé solo. Sonreía por fuera pero realmente estaba triste por dentro. No tenía un plan en mi vida, al menos eso creía yo.

"Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza" Jeremías 29:11

Un día cualquiera, de la forma menos esperada, llegó a mi vida quien hoy en día es mi esposa. Recuerdo que ese día me preguntó si quería tener hijos, le contesté que dos, Jaime Andrés y Daniela. Ella me dijo que tenía dos, Juan Pablo y Camila, en ese momento nunca imaginé que iban a terminar siendo mis hijos. Luego llegarían Jaime Andrés y Daniela. El plan de Dios siempre fue más grande.

No ver los planes como los imaginamos hace que perdamos la fe de que algún día lleguen días buenos a nuestras vidas y olvidamos que Dios tiene el control y tiene grandes planes para nosotros. Nuestra cabeza nos juega una mala pasada y nos hace caer en desesperanza, nos hace perder la fe.

Dios cumple sus promesas, Dios siempre está con nosotros, El conoce los deseos de nuestro corazón, solo hay que creer en El. Aquí es importante Creer en El no demandarle a Él porque no sabemos lo que pedimos. Mi plan era tener dos hijos, para Dios eran cuatro; para mí el plan era tener novia, para Dios era tener una esposa. Nunca fue mi plan, siempre fue, es y será SU PLAN.

"Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos" Romanos 8:28

Caminar con Cristo demanda un sacrificio de nuestra parte, abandonar nuestros planes y ajustarnos al plan de El. Su plan es conocer sus mandamientos, cumplirlos y llevar su palabra, El se encargará del resto (Mateo 6:33).

Gracias Dios por tanto y perdóname. Perdóname por dudar, renegar, pelear contigo en la espera. Confiaré y descansaré en ti señor.

Da gracias a Dios por tu vida y todo lo que te sucede, ten FE, está en marcha el mejor plan, EL PLAN DE DIOS.

Dios te bendiga!

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