PASTOR JAIME MORA

BLOGGER Y PODCASTER

«Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo será añadido» Mateo 6:33

Yo digo la verdad aunque duela

"Yo quiero un tiempo para que conversemos, quiero saber todo lo que me tienes que decir", me dijo mi hija Camila, la segunda; llevábamos muchos días sin vernos y había mucho por conversar.

Finalmente hubo un espacio en el día y ella esperaba que le dijera su poco; "su poco" es una frase coloquial colombiana para decir que le iba a listar todos y cada uno de sus errores en forma de regaño típico paterno. En otra época lo hubiera hecho; de cualquier error sacaba una lección de vida que yo usaba para una oratoria mínimo de una hora. Ya no.  Le dije que listar los errores es algo muy fácil porque es lo evidente, todos lo notan, todos los sabemos; más las virtudes que están creciendo que antes no eran tan evidentes y hoy se notan más, eso es lo importante.

"Aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra" Juan 8:7

Mis hijos tuvieron que soportar por muchos años a un papá condenador con largas charlas llenas de frases sacadas de libros o atribuidas a Paulo Coelho en posts de Instagram. Abusaba de mi posición de poder y conocimiento.

Condenación hay en toda parte, tendemos a ver el mal en todo y no lo bueno. "Yo digo la verdad aunque duela" hace parte de nuestras excusas habituales para hacerlo.

Pero que tal si empezamos a exaltar las virtudes del otro: Hiciste bien esto, hiciste mejor aquello, gracias por el esfuerzo, he notado un cambio. Reconocer el bien en el otro es manifestar la bondad que hay en nuestros corazones.

"¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?" S. Lucas 6:41

Uno creería que este pasaje es un regaño de Jesús, y lo es; pero más allá del regaño es una invitación a que trabajemos en nosotros para ayudar a los demás. "..y podrás sacar la paja del ojo de tu hermano" No dice que podemos juzgar, pero si dice que podemos ayudar.

Que la tarea en nosotros sea crecer en nuestras virtudes, y exaltar el trabajo y el esfuerzo del otro. Que no sea juzgando sino ayudándolo en lo que necesite.

¡Dios los bendiga!

Un comentario en «Yo digo la verdad aunque duela»

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