Hay una alabanza que me encanta de Christian Josue, "Cadenas Romper". El título me dice que tengo cadenas que no me dejan caminar, que me tiene preso y debo dejarlas.
En el mes de mayo de este año visité otra fundación que ayuda a hombres que están luchando contra las drogas. Cuando llegué me presentaron a los líderes y residentes y note que uno de ellos, un joven de unos 20 años, se me acercó a paso lento porque tenía unas cadenas en sus pies. Algunas fundaciones utilizan esta práctica para que no huyan y se sigan exponiendo. Lastimosamente muchos de estos hombres y mujeres se van y no regresan porque murieron por las drogas o en manos de pandillas.
Señalando las cadenas del joven les dije que esas cadenas las vemos e impiden hacer muchas cosas, pero más fuertes son las cadenas espirituales que nos mantienen presos de la tristeza, odio, rencor, celos, pereza, envidia, soberbia, miedo entre otros. Familias rotas, amistades perdidas, dolor en nuestro corazón porque sabemos que fuimos responsables. Los drogadictos reconocen que su adicción ha destruido su familia, su cuerpo, mente y espíritu. ¿Reconocemos el daño que han causado nuestras cadenas espirituales?
Les pregunté a los presentes ¿Que formas hay para romper esas cadenas que lleva en los pies? me dijeron con una segueta, un martillo, una piedra. Y les pregunté ¿Cómo se librarían de las cadenas del odio, rencor, celos, pereza, envidia o cualquier cadena que tienen en sus corazones? Se escuchó un largo silencio.
Fue hermoso vivir ese dia cuando algunos se pusieron a llorar reconociendo su lucha, tanto residentes como visitantes. La mayoria dijeron que era muy difífil, que "Solo Dios" podría.
"Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres"S. Juan 8:31-32
"Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud" Gálatas 5:1
Es cierto, solo Dios puede liberarnos. El nos ha dejado su palabra con instrucciones claras para que las sigamos en obediencia y en amor, con la certeza que veremos nuestras vidas libres de todas esas cadenas que nos roban la paz. Dios reconoce tus cadenas y está listo para librarte de ellas, solo tienes que reconocerlas y pedirle que te las quite y EL lo hará.
Vive libre, vive en paz, vive en el amor de Dios.
¡Dios te bendiga!
