El problema del hombre es que no sabe cuál es el orden de Dios entonces se inventa alguno y espera que le vaya bien.
"Estudie, trabaje, cásese, tenga hijos, haga dinero y serás feliz" En ese orden, o puede tener algunas variaciones, pero a todos nos dijeron algo parecido cuando estábamos jóvenes.
En ml hermoso llamado como pastor, los que se acercan en busca de respuestas a tantas preguntas, tienen inquietudes, necesidades o dudas sobre los requisitos del orden para ser feliz. Me dicen "Estudié, trabajé, me casé, tengo hijos, voy a la iglesia, tengo dinero, pero mi casa está en desorden, sufro de ansiedad, depresión, o alguno de mis hijos sufre de esto, no me gusta mi trabajo y lo que hago, se que está mal, no soy feliz, no hay felicidad en mi hogar, en mi vida" No todas juntas, estas son algunas de las que escucho.
"Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís" Colosenses 3:23-24
¿Qué significa "Hacedlo todo como para el señor"? Significa que todo lo que hagamos glorifique a Dios, no que lo hagamos en su nombre, porque hasta al mismo Cristo lo crucificaron los Fariseos en el nombre de Dios.
La confusión del hombre es que no sabe realmente cuál es el orden, porque lo hace desde sus necesidades y no desde el plan de Dios. Decimos que creemos en Dios pero no nos basamos en su palabra para actuar.
"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros"
S. Juan 13:34-35
El plan de Dios empieza desde el prójimo no desde mi. "Lo mejor para mí, lo que yo quiero, lo que yo busco" es la frase que se repite que va en contra del plan de Dios, no podemos esperar que se cumplan las promesas en mi vida.
Primero Dios y segundo el prójimo, si se rompe este orden, nuestra vida no va a tener orden, porque este es el orden de Dios
"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" S. Mateo 16:24
Difícil, complicado, imposible, sino pregúntele a Judas que aún el caminando con Cristo prefirió entregarlo que amarlo, y todo por treinta monedas de plata. No hay suficientes monedas para comprar el amor de Cristo.
Cristo se entregó, sufrió, se desangró y murió por cada uno de nosotros, sin pedir mucho nos hemos vendido por algunas monedas. Queremos las promesas de Dios pero nos cuesta renunciar a nuestra riqueza, nuestro dinero, nuestro orgullo, mi, mi, mi.
Cristo tiene la forma de darle orden a nuestras vidas, darnos vida en abundancia, llevarnos a lugares que ojo no vió; que debemos hacer, renunciar a nosotros y poner primero al prójimo.
Vive el orden de Dios, el orden de la vida eterna, el orden del que todo lo creo, el todo poderoso, un gran regalo que Cristo ya pagó por tí.
¡Dios te bendiga!
