El pasado domingo 1ro se mayo se realizó el primer servicio de nuestra iglesia. Ha sido un gran reto, pero el señor ha obrado de muchas maneras para que sea una realidad.
Iglesia Familiar Unidos en Cristo es el resultado de un grupo de hijos e hijas con el corazón dispuesto, que inicio hace varios años en Quitó, que luego se trasladó a Cali por diferentes circunstancias. Mi familia hace parte de este grupo hace aproximadamente nueve años. Podemos dar testimonio de lo maravilloso que es vivir y crecer espiritualmente de la mano de Dios en comunidad.
Las iglesias son muy importantes, es donde se congregan los hijos de Dios. Pero más allá de la estructura, el templo no es más que piedra y cemento si no tiene quien la llene.
"Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular" 1 Corintios 12:27
La iglesia es el cuerpo de Cristo, nosotros somos el cuerpo de Cristo, cada uno aporta con sus dones, apoyándonos entre todos, n las buenas, en las malas, en toda ocasión.
"Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" S. Mateo 18:20
Así pues, la primera iglesia es nuestra casa, es nuestra familia. La verdadera iglesia no es la de los domingos, la verdadera iglesia somos nosotros, todos los días orando en familia, apoyandonos unos a otros sin importar la circunstancia. Si unos se equivoca, está el otro para ayudarlo a levantarse, corregir y seguir.
Desde Adan y Eva, el enemigo, el diablo, satanás o como quieran llamarlo, ha tratado de dividir la creación de Dios, la familia. El enemigo ha procurado meterse en las familias y dañar de alguna forma la perfecta creación de Dios para que no cumpla su propósito, vivir y llevar la palabra de Dios a todas partes, en unidad y santidad perfecta al servicio de Dios.
"Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca" Hebreos 10:24-25
Cada uno de nosotros somos parte importante de la creación de Dios, la iglesia somos todos; somos la pieza faltante para formar una iglesia unida en el amor de Dios.
Vivamos a plenitud en familia, vivamos juntos el amor que Cristo nos enseñó. Agarremos de las manos al sentarnos en la mesa, bendigamos juntos los alimentos, abracemos todos los días al despertar y al terminar el día, oremos los unos por los otros en toda ocasión, de esta forma, viviremos a plenitud el amor de Dios en nuestros hogares como cuerpo de Cristo, como su iglesia.
¡Dios los bendiga!
