Los últimos años han sido para muchos, sino para todos, como una maratón interminable. La pandemia, dificultades financieras, problemas políticos, inseguridad, enfermedades, entre otras.
Las fuerzas parecen no ser suficientes, queremos gritar, tirar la toalla, pasar el testigo a otro, ya no queremos saber más de lo que está sucediendo. Queremos que de alguna manera todo se acabe y estar tranquilos, pero no sé da ni parece que esté cerca.
"Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas" Isaías 40:29
¿Cómo así que me multiplica las fuerzas? Uno relaciona fuerzas con poder físico. Pero la fuerza de Dios es la que sin importar lo que este sucediendo estamos tranquilos, seguros que todo va a estar bien y confiados que saldremos adelante.
Pero ¿Cómo?
"Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán" Isaías 40:31
Esperar a Dios es la respuesta. Pero esperar no quiere decir no hacer nada; esperar significa hacer lo que tenemos que hacer, tranquilos, con paciencia, sin afanes, y que nuestro espíritu no se turbe ni se altere, porque El nos va a dar las fuerzas, inteligencia, sabiduría y camino para lograrlo.
Fe, ten fé! Siempre y en todo momento confía que Dios está contigo y te dará todo lo que necesitas para salir adelante; y sin importar en que situación estés, volarás alto como las águilas.
¡Dios te bendiga!

Nos hacen falta tus palabras. Hacia mucho tiempo no las leía. MUCHAS GRACIAS.
Mi Jaime…que bendición tan grande fué leerte hoy! Un abrazo grande!
A veces creemos que las fuerzas se acaban, pero si volamos como las águilas, vemos el camino maravilloso que andamos.