Facebook, instagram, Tik Tok te dicen cuantos contactos tienes en tus redes sociales, con los que compartes fotos, estados, videos, chistes y todo tipo de publicaciones. Pero, ¿Cuántos de esos son amigos de verdad? Amigos en las buenas y en las no tan buenas.
Amigos son con los que compartimos nuestros cumpleaños, triunfos, nacimientos de hijos, metas cumplidas, o porque simplemente tenemos una excusa con tal de pasar un tiempo juntos. Pero los amigos también están en esos momentos de angustia, cuando peleaste con tu pareja, tuviste una dificultad financiera, te quedaste sin trabajo, tuviste problemas y necesitabas de consuelo o alguien con quien desahogarte y te escuchara. Tener amigos es una bendición.
"En todo tiempo ama el amigo; para ayudar en la adversidad nació el hermano" Proverbios 17:17
Ahora preguntémonos ¿Soy yo ese amigo para mis amigos? ¿Soy ese amigo incondicional que no juzga sino que apoya pese al error? ¿Soy el amigo que no importa que estoy haciendo salgo al rescate? ¿Soy el amigo que solo ayuda a los que considero mis amigos?
Jesús es nuestro amigo (Juan 15:15) y nos enseña como ser un buen amigo: estuvo con Pedro en su momento de poca fe en medio de la tormenta, dió alimento a los que tenían hambre, lavó los pies a sus discipulos, compartió palabras de crecimiento a los que andaban con El, entró a las casas de todos sin importar su situación social o económica, se dejó besar por Judas en su peor momento.
"Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos" Juan 15:13
A veces pensamos de mas si tenemos que ayudar, llamar, visitar, llevar un regalo sin motivo. Limitamos nuestras acciones a un sentimiento. La palabra amistad tiene sus raices de la palabra amar, y el amar es para con todos.
Que felicidad nos da tener muchos amigos con los cuales contar cuando los necesitamos; así mismo damos felicidad cuando nosotros somos ese amigo para otros. Trabajemos todos los dias en ser la palabra de aliento, la palmada de ánimo en la espalda, el abrazo en la adversidad, la llamada inesperada para preguntar "¿Cómo estas?" y que ese gesto de amor quede en su corazón diciendo "Que bendición que seas mi amigo".
¡Hazlo hoy!
Dios te bendiga.
