Jesús sabe que va a ser entregado, juzgado y crucificado, por eso tiene que dejar todo en orden antes de que todo esto suceda.
En estos momentos se celebra la pascua en Jerusalén, celebración instituida por Dios a Moisés y Aaron. Jesús manda a sus discípulos a preparar el lugar anunciando que su tiempo está cerca.
Durante la cena, Jesús anuncia que va a ser entregado por uno de ellos, Judas pregunta si es el y Jesús lo confirma.
Jesús, como instrucción a los discípulos, les lava los pies, labor que estaba designado a los mas humildes, enseñando que deben servirse siempre los unos a los otros.
Jesús bendice el pan y el vino dictando las palabras que hasta el día de hoy repetimos en la santa cena todas las iglesias cristianas "tomad y comed porque este es mi cuerpo; tomen y beban porque esta es mi sangre del nuevo pacto, sangre derramada para el perdón de los pecados"
Momentos después de hacer cantos de alabanza, Jesús les dice que se van a escandalizar por lo que va a suceder esa noche, a lo que Pedro le dice a Jesús que el nunca se avergonzar de El, pero Jesús le dice que él lo va a negar tres veces.
Jesús se va con los discípulos a Getsemani a orar y les dice que está muy triste, que lo acompañen en oración, pero ellos se quedan dormidos.
Es en este momento que Jesús menciona una de sus frases más sentidas "Padre mío, pasa de mi este trago amargo pero no se haga mi voluntad sino la tuya", el tiempo del arresto de Jesús ha llegado.
Que gran maestro, nos enseñó hasta el último momento, así de grande es su amor por todos nosotros.
Está semana santa tómate un momento para reflexionar en intimidad con el señor, en oración, pidiéndole que te muestre todo lo que El quiere que mejores y las cosas que debes dejar para poder estar mas en intimidad con Jesús.
Recuerda que Jesús no rechazó a Pedro ni a Judas, aún sabiendo que uno lo iba a negar y el otro lo iba a entregar; estaba en Pedro y Judas reconocer que Jesús iba a morir por los pecados de cada uno de ellos.
¡Dios te bendiga!
