PASTOR JAIME MORA

BLOGGER Y PODCASTER

«Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo será añadido» Mateo 6:33

¿Cómo servir al que no merece ser servido?

Esta pregunta nos la hemos realizado en algún momento cuando esa persona que nos hirió, o esa persona que ha hecho daño a otros, se cruza en nuestro camino y tenemos la opción de ayudarle o servirle. El tema aparece en una entrevista que le hicieron a un reconocido orador y me pidieron que lo estudiáramos desde la palabra de Dios.

La palabra de Dios dice: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Pero desde nuestra humanidad, ¿Cómo logramos llegar a servir al que no queremos servir?

Es importante revisar los pasajes de la biblia del nuevo y del antiguo testamento.

En el nuevo testamento Cristo nos dejó la parábola del hijo pródigo. En el relata un hijo que le exige a su papá su herencia por adelantado. Se la malgasta, y cuando está comiendo junto a los cerdos decide regresar donde su padre, y leemos "Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta". Lucas 15:11-32. El padre en ningún momento le reclama o pide explicación, dice "Fue movido a misericordia y le sirvió con sus mejores regalos".

La palabra "Misericordia" viene de las palabras latinas misere y cordis, y quiere decir que tiene la capacidad de ver con el corazón la desdicha de los demás. Es ver primero el dolor del otro que el propio.

En el antiguo testamento encontramos el relato de José, quien fue vendido por sus hermanos, Génesis 37 al 45. Imaginemos el sentimiento de traición, abandono, olvido, tristeza, angustia; tantos sentimientos negativos que pueden aflorar en esos momentos. Pero Dios tenía un plan a pesar de las acciones de sus hermanos; José llegó a ser nombrado gobernador de Egipto. Y llegado el momento, Dios dispuso que se volviera a encontrar con sus hermanos, y José les dijo: "Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto" Genesis 45: 5-8. Vemos que Dios tenía un plan perfecto para José; José lo vio y tuvo misericordia de sus hermanos.

"Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido" Mateo 23:12. Humillarse significa obligarse a reconocer su bajeza ante otro rebajando totalmente su dignidad. Porque, ¿Quién es el único digno? Dios. Y ¿De qué somos dignos nosotros? de "Ser llamados hijos de Dios" Juan 1:12, y "herederos del reino de Dios" Romanos" 8:17.

La palabra nos dice que no esperemos a que otros nos consideren valiosos, que nos traten con honores o que nos merezcamos algo de ellos; el dueño de todo y el que todo lo puede nos reconoce como hijos y somos herederos de todo. Al humillarnos, Dios no busca que nos sintamos humillados por El, sino que reconozcamos su grandeza y que pongamos nuestros ojos en El. Dios nos enaltece, nos da la vida, la comida el vestido y no nos desamparará ni nos abandonará jamás. Y además, al ser herederos del reino, nos da el poder de buscar a otros que necesitan ser salvados para que se conecten con nuestro padre.

Así pues, al ser llamados hijos de Dios, ser coherederos del reino y reconocer que Dios tiene un plan perfecto para nosotros, logremos ver con ojos misericordiosos la necesidad de Dios en las personas que nos han herido o faltado. Sirvamos a nuestro padre guiándolos hacia el camino de Dios para que también ellos puedan vivir el perfecto amor y la paz que sobrepasa todo entendimiento.

¡Dios te bendiga!

2 comentarios en «¿Cómo servir al que no merece ser servido?»

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