Los que hemos sobrevivido al COVID aprendimos una gran lección de como una enfermedad es increíblemente contagiosa y como se manifiesta de formas tan diferentes. A muchos los agarró de sorpresa, otros no sabían que estaban enfermos y enfermaron a otros. De la misma manera hay una enfermedad que es muy contagiosa, puedes ser portador, estar destruyendo tu vida y la de otros sin darte cuenta. Está enfermedad es el egocentrismo alimentado por el orgullo.
El orgullo es el Exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás. He aquí la porción virulenta y más destructora, creerse superior a los demás. Que lleva al Egocentrismo que se define como Una persona que se autodetermina como el centro de atención. Orgullo es el sentimiento, Egocentrismo es el estado mental de la persona.
¿Cuáles son los síntomas? El egocéntrico activa su sistema de defensa reflejado en: avaricia, arrogancia, altivez, no escuchan, se enojan en las discusiones, pueden tornarse agresivas, poco empáticos, responden negativamente a la crítica y son egoístas (pueden tener una o todas).
Finalmente el paciente Egocentrico termina solo porque causan muchas heridas a su alrededor, las personas ya no saben cómo tratar con ellos y se alejan porque todo el mundo está mal menos ellos.
Algunos eruditos de la psicología consideran que hay que tener un poco de orgullo para reconocer los logros y meritos que uno logra que alimenta nuestro ego (forma como me veo a mi mismo) y me protejo porque me considero valioso.
Se que este último párrafo nos gusta a todos y podemos afirmar con la cabeza que así es o debería ser, más nuestra mirada está en Dios y nos dice que hay otra forma de protegernos y crecer: ¡HUMILLANDONOS COMPLETAMENTE!
¿¿CÓMO?? ¡¡JAMÁS!!
Soy un egocéntrico en recuperación y no dejaré de serlo hasta que esté en la presencia de Dios (Así sea) y se que el único antídoto y tratamiento efectivo para vencer ese cáncer del orgullo y el egocentrismo es la humildad. Casi pierdo a mi esposa, a mis hijos, perdí mis negocios por mi posición Egocéntrica.
No permitas que una mentira como el orgullo destruya tu vida y todo lo que tienes; todo te ha sido dado por Dios. Si consideras que lo que has logrado es por tus méritos, por tu propio esfuerzo y nadie te lo puede quitar, eres un buen prospecto para ser parte de mi grupo en rehabilitación.
Humildad es reconocer lo increíblemente imperfecto que soy y humillarme es aceptar la reprensión de la palabra al darme cuenta lo mal que estoy haciendo que me lleva a corregir.
Hay un pasaje en la biblia en dónde Jesús invita a un enfermo a curarse pero el enfermo no escucha y contesta desde su experiencia y opinión:
"Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? [7] Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo" S. Juan 5:6-7
Escuchamos a Cristo, sabemos su palabra, entendemos la orden clara y precisa, pero no la seguimos porque estamos pensando en como solucionar mis problemas en vez de seguir al que soluciona todos los problemas, es el único que ha vencido a la muerte.
"Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido" Mateo 23:12
Si te ha llegado al menos un poco este mensaje, consideras que estás en peligro de enfermarte o ya estás enfermo, estás en el camino correcto, ya reconoces "humildad" ahora hay que "humillarse" siguiendo la palabra de Dios.
Si lo consideras muy difícil, has tratado, estás cansado o cansada, Dios prometió que nos iba a dar paz, gozo a niveles nunca experimentados. ¿No crees que esto es mejor que estar peleando con todo el mundo?
Ríndete a Dios, entrégate a El, descansa en sus brazos, sumérgete en su palabra, sigue sus instrucciones, El hará el resto.
"Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra" 2 Crónicas 7:14
Esta es la promesa de la que nos sostenemos todos los días los que estamos en rehabilitación del Egocentrismo.
¡Dios te bendiga!
