"Se acabó la guerra señor, se acabó la guerra" es lo que al final de Matrix Revoluciones grita uno de los que peleaban contra las máquinas. Años de peleas, angustias, desesperanza. Más de uno no sabe que hacer; asombrados, sin palabras porque llegó lo que tanto habían anhelado.
Imagínate hoy, dónde estés, que se acabó la guerra, se acabó el conflicto, se acabó y puedes caminar y andar por todas partes, sin miedo a que te suceda algo; levantarte sin preocupaciones ni afanes porque todo está solucionado. Esa sensación se llama paz.
Ahora, vuelve a la realidad, ve el mundo que te rodea el día de hoy y sigue sintiendo la misma paz. ¿Qué tal?¿Imposible?
"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" S. Juan 16:33
"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo" S. Juan 14:27
Nuestra mente juega un papel fundamental en nuestra paz. Temas financieros, emocionales, físicos, políticos roban toda nuestra atención y fijamos nuestros ojos y vida en esos asuntos, haciendo que perdamos la mirada en lo realmente importante, Cristo.
"..puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios" Hebreos 12:2
Jesús tenía los ojos puestos en la meta, la diestra del padre, no hizo desaparecer la aflicción que iba a padecer y padeció, lo hizo estar firme en la meta, todo viene para bien y todo iba a estar bien.
A eso vino Cristo, que aún en la aflicción El está con nosotros y nos lleva por buen camino. Que estemos confiados que al final todo estará bien, esa certeza de lo que se espera y la confianza de lo que no vemos, la fe que Dios está en control.
Así que sin importar donde estés o en qué situación te encuentres, confía que estás con Dios y El contigo, y vive la paz que solo El te puede brindar.
Dios te bendiga!

Me habló, me levanto y debo ser impecable, con mi pensamiento, palabra y obra, la paz llega. Solo haciendo lo que agrada a Jesús.
Amén amén, hermosa reflexión. Dios la bendiga mamá